Taller 99

Fechas por confirmar

Debido a la emergencia sanitaria que estamos viviendo, las exposiciones de Lo Matta Cultural permanecerán cerradas hasta nuevo aviso. 

Lo Matta Cultural, en conjunto con Taller 99, han convenido preparar para el año 2020 una exposición colectiva de grabados que sintetice el acontecer histórico del Taller 99 con una mirada distinta a las ya expuestas en el pasado, pero que contribuya a expandir el conocimiento del fecundo legado de Nemesio Antúnez a través de lo que es hoy dicho taller, su trabajo colaborativo y los artistas que hoy le dan su actualidad y vitalidad, sumando a lo anterior actividades y encuentros anexos en Lo Matta Cultural. Todo lo anterior, bajo la curaduría de Taller 99.

Junto a lo anterior, se encuentra en desarrollo la apertura de talleres de dibujo y grabado en Lo Matta Cultural los que serán anunciados próximamente.

Sobre el Taller 99 (con información de su sitio web): 

1956: Nemesio Antúnez crea el Taller 99, que tiene su primera sede en Guardia Vieja 99, un centro de actividad en torno al grabado como expresión artística. El nombre del taller es un homenaje a S.W. Hayter y al Atelier 17, trasladando el espíritu de este taller: experimentación, libertad creadora, espíritu de grupo. Inicialmente, se inscriben en este taller: Dinora Doudschitzky, Roser Bru, Delia del Carril, Florencia de Amesti, Luz Donoso, Carmen Silva, Inge Dusi, Paulina Waugh, Ricardo Yrarrázaval, Héctor Pino, Viterbo Sepúlveda.

En Diciembre de 1956 se realiza la primera exposición colectiva como taller 99 en la Sala del Ministerio de Educación, se exhiben más de cien obras. Se publican los primeros comentarios críticos en la prensa de Santiago: Las Últimas Noticias, El Mercurio de Santiago, la revista Ercilla.

1957: El taller participa en la primera muestra de arte contemporáneo, organizada por el Museo de Arte Contemporáneo, en Santiago de Chile.

1958: Exposición del Taller 99 en la Galería Anteo, Montevideo, Uruguay. Nemesio Antúnez realiza un mosaico en mármol blanco y negro, como homenaje a la cerámica negra de Quinchamalí, en el piso de una galería comercial del centro de Santiago. Ingresan al taller Eduardo Vilches y Pedro Millar. La “Revista de Arte”, publicación del Instituto de Extensión de Artes Plásticas de la U. de Chile, dedica un número a la cerámica de Quinchamalí con litografías entre otras de Nemesio Antúnez de la serie que homenajea este tipo de artesanía.

1959: Revolución Cubana. Exposición del taller 99 en la Sala del Ministerio de Educación. Se crea la Escuela de Arte de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Sus primeros profesores fueron: Mario Carreño, José Ricardo Morales, Nemesio Antúnez, Roser Bru.
Roser Bru realiza una exposición individual en la Galería Beaux Arts, Bandera 183, subterráneo, auspiciada por el servicio de Cultura y Publicaciones del Ministerio de Educación.

1960: El taller 99 organiza un espacio para la Litografía. Santos Chávez, Jaime Cruz y Pedro Millar reciben una instrucción básica de la técnica. Han ingresado al taller Jaime Cruz, Santos Chávez, Bernal Ponce, Rodolfo Opazo, Lea Kleiner, Luis Mandiola, María Rosa Comineti. Exposición en la Sala del Ministerio de Educación: Delia del Carril, Pedro Millar y Florencia de Amesti. El taller 99 publica el Cantar de los Cantares, impreso e ilustrado por artistas del taller.

1962: Nemesio Antúnez es nombrado director del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile. El taller se traslada al Campus El Comendador, donde se integrará a la actividad de la nueva escuela de arte de la PUC. La dirección del taller es asumida por el artista Mario Toral.

1985 – 1989: Nemesio Antúnez se decide a refundar el Taller 99. Después de 39 años de la fundación original y en circunstancias similares; …”reabrió sus prensas el Taller 99 con colores propios después de varios intentos de unir fuerzas con otros grupos. Lentamente llegaron los artistas a trabajar.”

El espacio lo determinó el terremoto de 1985 puesto que, se encontraban trabajando en la construcción del futuro taller en el sindicato de trolebuses donde se proyectaba crear el centro de actividades artístico culturales El Troley, cuando sobrevino el siniestro y derrumbó los trabajos realizados en el lugar. En esos días Carmen Waugh estaba organizando el centro de arte La Casa Larga en la calle Bellavista y, basada en la antigua amistad y trabajo conjunto que mantenía con Nemesio Antúnez, lo invita a instalar el Taller 99 en ese lugar.

La Casa Larga reunió y vitalizó la actividad artística y cultural en Chile, produciéndose un beneficio recíproco con el Taller 99.
Durante este periodo se recuperó el sentido original de taller colectivo abierto a la comunidad y vuelven a trabajar antiguos connotados junto a jóvenes entusiastas. Esta interacción, acorde a las inquietudes de los tiempos, produce un renovado estímulo a la creación gráfica, promueve la obra de jóvenes propuestas en muestras nacionales e internacionales y motiva la creación del Centro de Grabadores de Chile. Esta nueva iniciativa, tendiente a reunir a todos los grabadores de Chile en una agrupación que enriquezca el Grabado a nivel nacional, se materializó a partir del impulso que le dio Nemesio Antúnez desde el Taller 99:

"Que se difunda el arte a través del grabado; que se obtenga un alto nivel de calidad; que se mantenga la unión de los grabadores y que dure muchos años."

El buen funcionamiento del taller y la necesidad de contar con un espacio donde conviva la creación y la muestra de grabados, llevó a Nemesio Antúnez a buscar un nuevo emplazamiento para el taller. Así encontró, junto con Ricardo Yrarrázaval, la casa de Melchor Concha. La mudanza y los arreglos se hicieron en el verano de 1990 y se inauguró en marzo la primera sede autónoma del Taller 99.

1990 – 2010: Se instala en el barrio Bellavista a los pies del cerro San Cristóbal en Melchor Concha y Toro, en una casa remodelada especialmente para taller y en donde se proyecta a futuro como una entidad independiente.

En el año 1993 el Taller se constituye como Corporación Cultural sin fines de lucro, formalizando así una tarea dedicada a la creación, investigación, edición, docencia y difusión del arte del Grabado. Bajo esta figura se invita a participar nuevamente en el taller a los artistas fundadores, ahora como socios honorarios, para compartir su conocimiento y experiencia. Los artistas que han aceptado esta invitación han participado además de los trabajos colectivos de taller. Todos han creado una obra en torno a un mismo tema, explorando en las distintas posibilidades expresivas de las técnicas del grabado. De aquí han salido carpetas como “Trazos en el Abismo” – “Juegos de Niños” – “Neruda en la memoria” – “Génesis” – “Paisaje” – “El Viaje” y la última, “Dichos y Refranes”. Estos y otros trabajos han permitido que el taller exponga y se contacte con distintas ciudades del país y el extranjero.

También en esta Década se crea a través de un proyecto FONDART, el archivo de catalogación y conservación de obras gráficas de los distintos artistas que han pasado y se han vinculado con el taller. Este archivo se ha ido incrementando lentamente, sumándose ahora una importante donación entregada por Patricia Velasco, con las obras de Nemesio Antúnez. Esto último nos da la esperanza de poder concretar en algún momento el proyecto del Museo del Grabado.

En la actualidad nos interesa mantener el espíritu colectivo del Taller, con un trabajo que permita la interacción entre artistas consagrados y nuevas generaciones. Además, transmitir las técnicas tradicionales del grabado con rigurosidad en el aprendizaje para conseguir un nivel de calidad en la obra. Todo esto, en un ambiente de respeto a la diversidad  y libertad de expresión, con un diálogo abierto que lleve al crecimiento artístico personal. Finalmente queremos dejar la puerta abierta para acoger a todos quienes tengan la inquietud de aprender más del grabado y contribuir así a enriquecer los espacios de creación en el Área Artístico Cultural Nacional.

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